Os traemos en este Post información actualizada sobre el Orfanato. Como ya sabéis, el objetivo final que persiguen Peter y Selpher, es conseguir nuevas familias para los niños que recogen. Lamentablemente, en la actualidad, Kenia no tramita adopciones internacionales, por lo que únicamente familias Keniatas pueden acceder a esos trámites.

Cuando empezamos la web, el orfanato tenía a su cargo doce niños, todos ellos de muy corta edad, y todos abandonados, en algunos casos, de modos que son difíciles de comprender. Por más que uno se esfuerce, es difícil imaginar que dejar a un niño recién nacido en un basurero, sea algo que de verdad está pasando hoy en día en ciertas partes del mundo. Claro que todo esto, no hay que verlo con los ojos acomodados de un afortunado occidental. Hay lugares en el mundo en donde la simple supervivencia, es una tarea costosa. No estamos aquí para juzgar comportamientos de nadie, ni siquiera para tratar de entenderlos.

En estos tres meses, tres de los niños han tenido finalmente la suerte de encontrar otras familias. Israel, de apenas un año y pocos meses, abandonado en un hospital, Victoria, de un año, dejada en el hospital en cuanto nació, y Boniface, tres años, abandonado igualmente en el hospital. Los tres, viven ahora con sus nuevas familias, y desde aquí les deseamos toda la suerte del mundo, para que en esta nueva oportunidad que les brinda la vida, consigan  crecer sin mas contratiempos .

Pero igual que unos salen, otros llegan al orfanato, con idénticas circunstancias. Niños casi recién nacidos, que tienen que sufrir demasiado temprano las consecuencias de vivir en esa parte del mundo.

 

 

 

 

 

 

 

 

El orfanato cuenta ahora mismo con trece niños. Paul, Lidya, Moses y Raymon, los cuatro recién llegados, se unen a la familia de BABY LIFE RESCUE CENTER, y nuestros esfuerzos, deben ir ahora orientados para que pronto, tengan la misma suerte que han tenido Israel, Victoria y Boniface.  Y hasta que esto no suceda, amor, cuidados y atenciones, no les van a faltar.

Y mientras tanto, la vida sigue en el orfanato. Mientras los “mayores” van a la escuela, los más pequeños pasan en día en el orfanato, jugando, disfrutando, y sobre todo, felices.